Historia de lo terrenal y lo divino

¿Cómo no estremecerme ante lo excelso? Soltar suspiros, lágrimas y levitar mientras suenan las melodías de una música sublime. La historia de estas sensaciones ocurrió el pasado 16 de diciembre en el Teatro Principal. El día resultó todo un símbolo, una epifanía de creencias, mitos y tradiciones.

En vísperas de San Lázaro, llegó José María Vitier García-Murruz a Camagüey para ofrecernos su Misa Cubana, dedicada a la Virgen de la Caridad del Cobre. El concierto cerró la primera parte de una gira nacional iniciada el 24 de noviembre.

Vitier trajo a la ciudad de las iglesias su visión cubanísima de una música sacra que forma parte de nuestra historia y cultura: la misa. Los cantos gregorianos como el Kyrie o el Gloria, en el Medioevo de un sentido tan solemne y monasterial, Vitier los convirtió, junto con violines, claves y tambores, en melodías que ofrecen al público creaciones impregnadas de la identidad musical de Cuba. Sigue leyendo